La Oreja de Van Gogh: Antes y Después de Amaia Montero

Era un día lluvioso del año 2000, yo, un niño aficionado a la música pop, estaba de visita en casa de mi abuela cambiando los canales de la televisión, cuando me detengo en una imagen que mostraba a una mujer en medio de un set futurista cantando una melodía muy bonita, casi infecciosa: Detrás, del tiempo me instalé, ya ves, ni me quejo ni me quejaré... 


Desde ese momento me declaré fan de La Oreja de Van Gogh. Eran algo tan distinto a lo que había escuchado hasta entonces: compré todos sus CD's, sus libro-biografías fanmade y hasta sus pósters pirata. Disco tras disco parecía que no eran capaces de hacer canciones malas. Sin embargo, desde siempre sentí que algunas de sus decisiones musicales rayaban en lo chistoso pero nunca cruzaban esa línea; eran sonidos de trompeta fuera de lugar, uh-shá-la-las o la dosis exacta de drama para no caer en lo ridículo. 


Pablo, Álvaro, Xabi, Haritz y Amaia Montero eran la combinación perfecta para el éxito. Amaia siempre tuvo una forma muy inocente de cantar, casi temerosa. Y las letras de las canciones eran honestas y pegajosas, como susurrando historias pequeñas sin mayor pretensión. Su repertorio tenía un glosario muy bonito de conceptos al que siempre hacían referencia: barcos, puertos, San Sebastián, un gorro azul, un vestido roto, una copa de vino y tu carita empapada. 

Ahora volvamos al 2007. La Oreja o LOVG (como le conocen sus fans) acababa de salir de uno de los discos más exitosos de su carrera: Guapa y su re-edición MÁS GUAPA. Y recién lanzaban su disco de Grandes Éxitos con el lead single llamado "En mi lado del sofá" estrenando a la par un vídeo musical con abuso de green screen. Nada podía salir mal. 



Mentira, si estás leyendo esto hay muchas posibilidades de que sepas que Amaia dejó la agrupación en el mejor momento de su trayectoria para dedicarse de lleno a su carrera en solitario (algo que asumo fue bastante valiente) y nos dejó a todos preguntándonos ¿SERÁ ESTE EL FINAL DE LA OREJA? 

Definitivamente no lo fue, los integrantes restantes no perdieron el tiempo y corrieron a buscar al reemplazo de Amaia. Ella sería Leire Martínez: una chica salida del programa de caza talentos X-Factor, con una voz sospechosamente similar a Amaia pero con una apariencia física que los haría por primera vez abrazar canciones desde una perspectiva más sexy. 


Debo admitir que su primer álbum con la nueva formación me gustó muchísimo, y en palabras de Amaia: Leire lo ha hecho de manera correcta. "A las cinco en Astoria" era un álbum refrescante, que hacía referencia a los primeros trabajos de la banda, casi podría jurar que ya lo tenían listo antes de la partida de su ex-vocalista, pero no podemos afirmar ni negar eso. Con este disco volvieron a tener éxito mundial con su ya tan conocida "Jueves", canción que relata una ficción en honor al atentado del 11 de marzo en Madrid, ¡Me es imposible escucharla sin llorar! 


Mientras tanto, Amaia Montero, en medio de escándalos y supuestamente haber estado borracha al aceptar un premio a Mejor Álbum del año (rumor que desmintió al decir que solo se trataba de ansiolíticos) estaba teniendo un triunfo en solitario bastante predecible ya que su álbum Amaia Montero (así sin más) era sumamente personal, en donde todavía podíamos escuchar atisbos de su paso por La Oreja de Van Gogh. Incluso contaba con un homenaje a sus cuatro ex-compañeros ("Tulipán") y temas en donde relataba la reciente muerte de su padre ("407") o su relación con su madre ("Te voy a decir una cosa"). Era sin duda un esfuerzo bastante digno. 

Vayamos ahora al 2011. Amaia Montero lanzaba su segundo álbum en solitario llamado "Amaia Montero 2" (no hubo mucho tiempo para pensar en títulos), acompañado de un excesivo merchandising que iba desde paraguas hasta USBs que pretendía duplicar el éxito de su anterior trabajo. El primer single de este álbum fue "Caminando", una canción que recordaba mucho a aquel "Geografía" de La Oreja pero con una letra muy de superación personal. 


En el mismo año, La Oreja de Van Gogh estrenaba su segundo trabajo post-Amaia llamado "Cometas por el cielo". Admitamos de una vez que es aquí en donde La Oreja se comienza a convertir en una parodia de sí mismos, componiendo canciones que buscaban replicar el éxito de "Jueves". Quedaba claro que su trademark era hacer canciones sobre temas serios disfrazadas de canciones de amor. El tracklist de este disco cuenta con toda clase de tópicos: "La niña que llora en tus fiestas" (que habla del abuso de drogas), "Paloma blanca" (sobre los abortos espontáneos), Cometas por el cielo (sobre una relación lésbica), "Esta vez no digas nada" (sobre una relación homosexual), por mencionar algunas... 


En los años posteriores La Oreja se empeñaría en querer hacer de Lerie una cantante tan emblemática como lo era Amaia en México (y Latinoamérica), por lo que deciden grabar en México "Primera Fila", álbum en vivo que tomaría sus éxitos más icónicos reinterpretados con arreglos que favorecían que la voz de Leire fuera más reconocible. Debo confesar que fue aquí en donde asistí por primera vez a una de sus firmas de autógrafos, y me parecía gracioso que muchas de las personas ahí no les había llegado el memo de que Amaia Montero ya no era parte del grupo y acababan pidiéndole un autógrafo a Leire sobre la foto de Amaia (debí de haber grabado su cara). 

No sé si valga la pena hablar de los siguientes álbumes de LOVG o Amaia, porque son lo más seguro y en piloto automático que han hecho tanto LOVG como Amaia. En 2016 LOVG estrena su séptimo trabajo discográfico llamada "El planeta imaginario", un título que ya raya en lo ridículo, del que se desprende el tema más cringe de toda su carrera: "Esa Chica" . Esta era otra canción que habla del precio de la fama, algo que ya habían hecho hace cientos de años en "Pop" con menos seriedad y desde luego ya lo hizo un par de veces Britney Spears. No se puede evitar encontrarle gran similitud no solo con "Lucky", sino con un tema más oscuro llamado: "Girl in the mirror", un B-Side bastante desconocido pero que incluso tienen el mismo plot twist  presentado de forma idéntica. Esa chica, SOY YO revela con intención de hacernos llorar à la "Jueves". 



Es verdad que en esta etapa La Oreja se pone más "experimental" y nos regalan una canción tipo reguetón "Camino de tu corazón", pero sigue repitiendo los mismos tics de sus álbumes pasados: ahora tenemos una canción (muy bonita) sobre el Alzheimer ("Estoy contigo"), otra sobre el abuso sexual ("No vales más que yo"), una sobre una madre que ve morir a su hijo ("Mi pequeño gran valiente"), y una canción cantada por primera vez por uno de los integrantes masculinos de la banda ("Tan guapa"). Nada realmente recordable... 

Amaia sacaría posteriormente dos álbumes: "Si dios quiere yo también" y "Nacidos para creer" en 2014 y 2018 respectivamente. Son álbumes bonitos... y ya. Con melodías que recuerdan cada vez más a Chayanne y nos muestran una voz desgastada pero con muchas ganas de gritarnos sus sentimientos en la cara. Su Instagam se transforma poco a poco en uno muy similar al de Britney Spears y aunque su música no ha hecho mucho eco desde hace un buen tiempo, lo que constantemente llama la atención (desgraciadamente) son su aspecto físico y sus beefs con otras celebridades




Por otro lado, La Oreja recién estrenó un álbum llamado "Un susurro en la tormenta", que a la primera escucha no le encuentro nada distintivamente diferente a los anteriores, salvo que ahora cuentan con algunas canciones que tratan de emular a Morat y otra en donde Leire comparte vocales con Xavi. Por lo pronto rescato que el arte que han elegido es muy bonito, ya que La Pandemia© no ha facilitado tomar fotografías como es usual en ellos y optaron por hacer un par de vídeos animados con una dirección de arte bastante pintoresca. 



Es muy evidente que La Oreja no puede existir sin Amaia y viceversa. Y no hablo desde una nostalgia aburrida, en realidad me gusta (mucho) lo que hacen por separado pero desde mi punto de vista La Oreja es un grupo completamente distinto al que era y Amaia es una cantante increíble sin la misma facilidad para la composición que tenían sus ex-compañeros, por lo que no termina de cocinarse ninguno de los dos proyectos. Para acabar en una nota positiva, espero que ambos artistas puedan encontrar una voz distinta prescindiendo unos de otros sin hacer guiños, sin mandar indirectas, sin mencionar ese ya tan gastado gorro azul. 
 

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